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Siete mitos desmentidos sobre el lavavajillas

Siete mitos desmentidos sobre el lavavajillas
Siete mitos desmentidos sobre el lavavajillas

 

 

Sin duda, los lavavajillas son una gran ayuda en la cocina, pero aún hay algunas ideas equivocadas sobre cómo utilizarlos e incluso si son más eficaces que lavar a mano. Deja que este breve artículo te lo aclare todo.

 

 

 

Mito número 1: "Los lavavajillas utilizan más agua que al lavar a mano"

 

No es cierto. Incluso los lavavajillas más grandes solo utilizan unos 12 litros de agua por ciclo, mientras que la mayoría de fregaderos de cocina necesita entre 20 y 30 litros de agua para llenarlos. Además, es probable que tengas que cambiar el agua si vas a lavar a mano la cantidad de la que puede encargarse un lavavajillas de 12 cubiertos. En cuanto al coste, utilizarás siete veces más agua si lavas a mano que si utilizas un lavavajillas durante un periodo de 10 años.

 

 

 

Mito número 2: "Los lavavajillas utilizan más energía que al lavar a mano"

 

De nuevo, no es cierto, especialmente si tienes en cuenta el esfuerzo. Un lavavajillas utiliza electricidad para calentar el agua que necesita y, puesto que necesita menos agua que un fregadero de cocina, se utilizará menos energía que al lavar a mano.

 

Durante un periodo de 10 años, un lavavajillas consume aproximadamente la mitad de energía que lavar a mano y te ahorrará horas de trabajo duro.

 

 

 

Mito número 3: "Primero hay que lavar los utensilios de cocina y la vajilla a mano"

 

¿Qué sentido tiene utilizar un lavavajillas si prácticamente tienes que limpiarlo todo antes de colocarlo? Pues ninguno. Solo tienes que raspar los restos de comida, en especial los trozos más grandes, y cargar el lavavajillas.

 

Si te preocupa que los alimentos se sequen en el lavavajillas mientras lo vas llenando durante uno o dos días, puedes utilizar un programa de aclarado.

 

 

 

Mito número 4: "La cristalería delicada se daña en el lavavajillas"

 

Aunque siempre es necesario asegurarse de que la cristalería se puede lavar en el lavavajillas, no hay ningún motivo por el que se tenga que dañar. Para evitar que los vasos se empañen, asegúrate de utilizar detergente de buena calidad y abrillantador. Algunos lavavajillas también ofrecen programas específicos para la cristalería delicada.

 

 

 

Mito número 5: "Los lavavajillas son un campo de cultivo para las bacterias"

 

Sin duda, debes mantenerlo para asegurarte de que siempre está limpio, pero un lavavajillas es mucho más higiénico que un fregadero de cocina. Las altas temperaturas de lavado y los programas de limpieza específicos implican que la mayoría de gérmenes y bacterias se eliminen en cada ciclo. ¿Crees que no hay gérmenes ni bacterias en el estropajo?

 

 

 

Mito número 6: "No importa cómo cargues el lavavajillas"

 

Claro que importa. Las copas, las tazas y los vasos se colocan en la rejilla superior, al igual que los utensilios más grandes, como espátulas y cucharones. Los cuencos más pequeños también pueden colocarse en la rejilla superior, siempre que se inclinen hacia delante y queden expuestos al brazo aspersor. Asegúrate de que se colocan de forma que no "recojan" el agua. La rejilla inferior es para los platos (se colocan entre las púas) o para objetos más grandes como ollas y sartenes.

 

 

 

Mito número 7: "Si se llena completamente el lavavajillas, algunos objetos sucios quedarán sucios"

 

Aunque lo suyo es no sobrecargar ningún electrodoméstico, llenar el lavavajillas hasta su capacidad hace que la limpieza sea más eficaz. Solo hay que tener en cuenta que cargar el lavavajillas de forma incorrecta puede evitar que algunos utensilios se laven correctamente. Asegúrate de que todas las superficies están expuestas a los brazos aspersores.

 

 

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