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¿Cómo puedo evitar que los cubiertos se oxiden en el lavavajillas?

¿Cómo puedo evitar que los cubiertos se oxiden en el lavavajillas?
¿Cómo puedo evitar que los cubiertos se oxiden en el lavavajillas?

 

 

Existen varios motivos por lo que los utensilios de metal se oxidan. Comprueba si el problema se resuelve con una de las soluciones siguientes.

 

 

 

Asegúrate de abrir la puerta después de que finalice el ciclo

 

La humedad es la principal causa de la oxidación. El aire del interior del lavavajillas está húmedo después de un ciclo de lavado. Para evitar que la humedad se asiente en los platos, abre la puerta del lavavajillas cuando finalice el ciclo y déjala ligeramente abierta un rato. Así el aire húmedo del interior del electrodoméstico saldará y evitarás que los cubiertos y utensilios metálicos se oxiden.

 

 

 

Evita lavar utensilios de baja calidad o no aptos para lavavajillas 

 

No todos los metales se pueden lavar en el lavavajillas. Además, los artículos de metal o revestidos de metal de baja calidad suelen oxidarse si se lavan en el lavavajillas. Consulta las instrucciones del fabricante de estos artículos para comprobar si son aptos para el lavavajillas. Si tienes dudas, evita lavar estos utensilios en el lavavajillas.

 

 

 

Evita utilizar utensilios metálicos en tareas para las que no han sido diseñados

 

El revestimiento protector de los utensilios de metal como los cuchillos puede dañarse si se utilizan en tareas para las que no han sido diseñados. No los utilices para abrir latas, aflojar tornillos, etc.

 

 

 

Evita lavar artículos que ya tienen corrosión

 

El óxido se puede propagar entre los utensilios metálicos. Para proteger los otros utensilios metálicos, no pongas artículos oxidados en el lavavajillas. 

 

 

 

Asegúrate de quitar los restos de comida de los platos

 

Los restos de comida que quedan en los utensilios metálicos pueden producir corrosión con el tiempo. No se deben dejar utensilios sucios metidos en el electrodoméstico. Limpia los restos de comida antes de poner los utensilios metálicos en el lavavajillas o cárgalos justo antes de poner en marcha el electrodoméstico para evitar que se oxiden. 

 

 

 

Comprueba que el ajuste de dureza del agua es adecuado

 

Si el agua del grifo es rica en iones de metales pesados, puede provocar o acelerar la oxidación. El lavavajillas tiene una unidad descalcificadora del agua interna que reduce la dureza del agua del grifo y neutraliza estos iones de metales. Esta unidad funciona mejor cuando se combina con sal para lavavajillas.

 

Los lavavajillas Beko con Auto GlassShield® disponen de sensores que determinan la dureza del agua del grifo y configuran el ajuste de dureza del agua automáticamente.

 

 

 

Evita que la sal para lavavajillas se derrame dentro del electrodoméstico.

 

La sal para lavavajillas ayuda a que la unidad descalcificadora interna del electrodoméstico reduzca la dureza del agua del grifo. Sin embargo, tiene un efecto corrosivo en las superficies metálicas.

 

Los depósitos de sal para lavavajillas contienen agua que rebosa al rellenar el depósito de sal. La sal también puede derramarse dentro del electrodoméstico al rellenar el depósito. La sal que queda dentro de la cuba del lavavajillas puede arañar la cristalería. Para minimizar los derrames de sal, utiliza el embudo que incluye el lavavajillas Beko para verter la sal en el depósito y asegúrate de limpiar el agua que rebose o los granos de sal. Cierra bien la tapa del depósito después de rellenarlo. Pon en marcha un programa de prelavado o el programa más corto para limpiar la sal que pueda haberse derramado dentro del aparato. Los granos de sal debajo de la tapa se disolverán durante el prelavado y pueden provocar que la tapa se afloje. Comprueba la tapa al final del programa y ciérrala bien.

 

 

 

Evita utilizar detergentes y otros productos que no sean adecuados

 

Asegúrate de utilizar detergentes, abrillantadores y sal diseñados específicamente para lavavajillas. No utilices lavavajillas líquido para lavar a mano, jabón de manos, lejía, vinagre y otros productos químicos bajo ningún concepto, ya que estos productos reducen el rendimiento del lavavajillas, provocan que las piezas metálicas se oxiden e incluso pueden reducir la vida útil del electrodoméstico.

 

 

 

Asegúrate de que el aparato está cargado correctamente

 

Puede que estés cargando los platos de forma incorrecta o cargando el lavavajillas en exceso. Asegúrate de que todos los platos tienen la inclinación adecuada y que no se tocan entre sí. Comprueba que los utensilios de acero inoxidable, chapados en plata y de cobre no estén en contacto entre sí. La reacción química con el agua caliente y el detergente puede provocar la decoloración de estos materiales.

 

 

 

Asegúrate de que la toma a la que está enchufada el electrodoméstico tiene conexión a tierra 

 

El lavavajillas debe estar conectado correctamente a una toma con conexión a tierra. Las tomas sin conexión a tierra provocan que la electricidad estática se acumule dentro del lavavajillas. La electricidad estática erosiona la capa protectora de los objetos metálicos y puede provocar que se decoloren y que se formen poros.

 

 

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