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Tips para descongelar los alimentos que tienes congelados de forma segura y correcta
Tips para descongelar los alimentos que tienes congelados de forma segura y correcta

lectura de 1 min

Tips para descongelar los alimentos que tienes congelados de forma segura y correcta
descongelar alimentos de forma segura
descongelar alimentos de forma segura

En fechas especiales, como Navidad, Nochevieja o incluso un cumpleaños, muchas familias toman una decisión inteligente: cocinar algunos platos con antelación y congelarlos para después descongelarlos el día de la reunión. Sin embargo, esta idea puede resultar un fracaso si no se tienen en cuenta una serie de consejos, como los que te mostramos a continuación: plazos de descongelación, a qué temperatura llevarla a cabo, dónde realizarla, etc.

 

Paciencia, la madre de la ciencia… y de la cocina

 

Tener paciencia es el primer consejo a seguir a la hora de cocinar y, también, a la hora de descongelar alimentos. En lo que a alimentación se refiere, los atajos no suelen ser buenos porque derivan en alguna de las siguientes consecuencias: o afectan al sabor del alimento o afectan a otras propiedades como su textura. En este sentido, lo recomendable es dejar que el alimento se descongele por sí solo, lo cual implica un periodo más largo de tiempo. 

 

Por ello, conviene planificar con antelación la preparación del menú para iniciar la descongelación con suficiente margen, pues se puede demorar incluso 12 horas, según lo congelado. En este caso, un buen hábito es pensar en el menú del día siguiente antes de irse a dormir, de esa manera las horas de sueño se aprovecharán para completar la descongelación durante la noche.

 

Descongela a temperatura de refrigeración

 

Probablemente el error más popular es descongelar los alimentos a temperatura ambiente. Cierto es que supone una descongelación lenta y homogénea, pero esa temperatura cálida es propicia para la aparición de microorganismos en el alimento, con el consiguiente riesgo de contaminación para el comensal. 

 

Entonces, ¿cómo descongelar la carne y cómo descongelar el pescado? Pues en ambos casos, la mejor opción es hacerlo a temperatura de refrigeración, es decir, la que hay en el interior de un frigorífico, que suele estar entre 2ºC y 8ºC, según cada caso o cada compartimento. Además, lo ideal es no desechar el líquido que se libere durante la descongelación, por lo que conviene situar el alimento en una bandeja o en plato con cierto fondo.

 

En el microondas, porciones pequeñas

 

De acuerdo: hay ocasiones en que no queda más remedio que descongelar rápidamente porque necesitamos cocinar dicho alimento cuanto antes. En ese caso, se puede recurrir al microondas, pero no de cualquier manera. Conviene recordar que si se introduce una pieza grande a descongelar, lo que sucederá es que el exterior se descongelará antes e, incluso, comenzará a cocerse, mientras que el interior permanecerá completamente helado. 

 

Por tanto, lo ideal es que el alimento esté congelado en porciones pequeñas, de tal manera que la posterior descongelación sea más o menos homogénea por todos sus lados. Además, conviene detener de vez en cuando el programa del microondas para remover y cambiar la posición de dichas porciones. Por último, otra recomendación para quienes descongelan en el microondas es cocinar el alimento inmediatamente después de haberlo descongelado para que no se ponga en mal estado.

 

Descongelar alimentos directamente sobre la sartén, una opción

 

Pero sin duda, la opción más sencilla para descongelar alimentos es la que no requiere de ningún paso previo ni ningún plazo de tiempo. Es decir: aquella en la que se vierten los alimentos congelados directamente sobre la sartén. Aunque no es lo habitual, hay casos en que es perfectamente posible. Por ejemplo, las verduritas… y remarcamos su diminutivo (-itas) porque lo ideal es que estén picadas en pequeños trozos, por ejemplo en dados, de tal manera que el periodo de descongelación será muy rápido: al tiempo que se completa la descongelación, se inicia su cocción. Lo mismo se puede decir de otros productos cortados en pedazos pequeños, como por ejemplo los champiñones y setas, cortados a menudo en láminas.

 

Descongela antes de que sea demasiado tarde

 

La congelación no es eterna: lo que conseguimos con ella es que se ralentice enormemente su periodo de descomposición, pero no lo detiene por completo. Eso quiere decir que, pasados unos meses, el alimento puede estar ya en mal estado pese a seguir congelado. En realidad, cada alimento tiene un periodo de refrigeración y de descongelación, en función de sus propiedades, por ello no se puede hablar de plazos genéricos. En este sentido, la web FoodSafety.gov, gestionada por las agencias federales de seguridad alimentaria de Estados Unidos, ha elaborado una tabla muy exhaustiva en la que se pueden consultar dichos plazos. A modo orientativo mostramos algunos de los más comunes:

 

  • Embutidos crudos de pavo, pollo o cerdo: de 1 a 2 meses

  • Carne picada de vacuno, pollo o cerdo: de 3 a 4 meses

  • Pescado blanco (bacalao, lenguado): de 6 a 8 meses

  • Mariscos (calamares, camarones): de 6 a 18 meses

 

Además, en este listado se habla de ‘sobras’, es decir, guisos que ya están cocinados y que pueden llevar ingredientes muy variados. Por ejemplo, en el caso de que estén hechos a base de carnes rojas o blancas, se admite un periodo de entre 2 a 6 meses. Y las croquetas o los medallones de pollo pueden permanecer en el congelador entre 1 y 3 meses.

 

Por todo ello, te damos un consejo útil de cara a la descongelación de tus alimentos: anota en cada caso la fecha de congelación y ordénalos de tal manera que al fondo permanezcan los alimentos recién congelados y a la vista se queden los que están más cerca de su fecha límite de descongelación.

 

Además, te será útil consultar este post de nuestro blog en el que te comentamos qué alimentos se pueden congelar y cuáles no.

 

Nunca ‘recongelar’ un alimento descongelado

 

Un último consejo es desechar la idea de ‘recongelar’ un alimento que, tras haber estado congelado, ha completado ya su periodo de descongelación. Esto es así porque durante la descongelación se activan microorganismos y surgen enzimas que inician la descomposición del alimento… y que permanecerán en el alimento si lo volvemos a congelar. Es decir, la recongelación aumenta la carga microbiana presente en un alimento y eso puede dar lugar a intoxicaciones alimentarias. En cambio, si lo cocinamos inmediatamente después de descongelarlo, esos microorganismos y enzimas desaparecerán durante la cocción.