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Cómo usar el lavavajillas: 10 trucos
Cómo usar el lavavajillas: 10 trucos

lectura de 5 min

12 ago 2026

¿Cómo usar el lavavajillas? 10 trucos y consejos

Para usar el lavavajillas de forma correcta y obtener resultados impecables, el proceso consiste en retirar los restos de comida sólida de los platos, distribuirlos en las cestas orientados hacia el centro y sin amontonarlos, rellenar los depósitos de sal y abrillantador, seleccionar el programa adecuado según el nivel de suciedad y encender el aparato. Utilizar bien el electrodoméstico no solo garantiza una higiene óptima, sino que reduce notablemente el consumo de agua y luz en comparación con el lavado a mano.

 

Implementar buenos hábitos de uso en tus lavavajillas de libre instalación te ayudará a ahorrar en las facturas y a mantener tus platos relucientes por más tiempo.

 

1. Consultar el manual de instrucciones del fabricante

 

Antes de comenzar, dedica unos minutos a revisar el manual de tu aparato. Cada modelo cuenta con particularidades en sus programas, indicadores luminosos y sistemas de seguridad. Conocer a fondo las funciones específicas de tu marca te evitará cometer errores operativos comunes desde el primer día.

 

2. Revisar los niveles de sal y abrillantador de forma independiente

 

Aunque muchas pastillas de detergente modernas se comercializan como soluciones "todo en uno", los aditivos son mucho más eficaces si se añaden por separado en sus respectivos depósitos. Para entender su importancia, te recomendamos consultar para qué sirve la sal en el lavavajillas, ya que este componente es fundamental para descalcificar el agua y evitar que la cal deje manchas blancas en los vasos.

 

3. Retirar los residuos sólidos sin realizar prelavado

 

Es fundamental quitar los trozos grandes de comida, las servilletas de papel o las pepitas antes de introducir la vajilla. Sin embargo, no caigas en el error de enjuagar los platos bajo el grifo antes de meterlos. Hacer esto supone un gasto innecesario de agua y confunde a los sensores de los aparatos automáticos, los cuales determinan la fuerza del lavado según la suciedad detectada. Si quieres saber cuándo es realmente necesario usar esta función, lee sobre el prelavado en el lavavajillas.

 

4. Acomodar los platos orientados hacia el centro

 

La colocación es la clave del éxito. Las piezas de la cesta inferior deben colocarse mirando hacia el interior del aparato, no hacia las paredes. Los chorros de agua con detergente se proyectan desde el centro hacia fuera, por lo que si orientas un plato hacia la pared, la parte sucia no recibirá el impacto directo del lavado.

 

5. Intercalar piezas de diferentes tamaños

 

Al rellenar las guías de las bandejas, combina platos grandes con medianos o pequeños. Si colocas todos los platos grandes juntos y seguidos, se generará un efecto "pantalla" que bloqueará el agua, impidiendo que el jabón llegue a la superficie del plato que queda inmediatamente detrás.

 

6. Respetar el giro libre de los brazos aspersores

 

Una vez que hayas terminado de colocar la vajilla, realiza una comprobación manual: dale una vuelta a las aspas giratorias superiores e inferiores con la mano. Asegúrate de que ninguna bandeja honda, plato de presentación o mango de sartén que sobresalga por abajo obstruya o choque contra los aspersores, ya que si estos no giran, el agua no se distribuirá.

 

7. Evitar que la vajilla se toque entre sí

 

La sobrecarga es la causa principal de que los platos salgan sucios. Cuando los vasos o boles se tocan o se solapan, el agua no puede circular libremente entre ellos. Esto provoca que queden zonas con suciedad incrustada o, por el contrario, marcas opacas de detergente mal aclarado debido a la falta de espacio.

 

8. Configurar la programación diferida

 

Si quieres que utilizar el lavavajillas te salga lo más barato posible, aprovecha la función de inicio diferido. La mayoría de los modelos te permiten programar el arranque con varias horas de retraso. De este modo, puedes dejarlo listo por la tarde para que empiece a funcionar de madrugada, aprovechando las horas en las que las tarifas eléctricas son más económicas.

 

9. Limpiar el filtro de manera periódica

 

Si notas que tu vajilla sale con una especie de arenilla o restos de suciedad generalizados, el filtro inferior está saturado. Es aconsejable extraerlo manualmente una vez a la semana y lavarlo bajo el grifo con un cepillo suave para arrastrar la grasa acumulada. Mantenerlo limpio es una parte esencial del mantenimiento del lavavajillas para evitar atascos y malos olores.

 

10. Ampliar el uso para otros utensilios del hogar

 

El lavavajillas es más versátil de lo que parece. Más allá de platos y cubiertos, puedes meter elementos metálicos de la cocina como las rejillas de la campana extractora, los estantes de la nevera o los quemadores de la cocina de gas. Eso sí, para evitar disgustos, te aconsejamos comprobar siempre primero qué se puede lavar en el lavavajillas para no dañar materiales delicados como la madera o el aluminio fundido.

 

Consejos para un uso más eficiente

 

Optimizar la forma en la que se usa el electrodoméstico es clave para reducir el impacto medioambiental y proteger tu vajilla:

 

  • Espera a que esté completamente lleno: no pongas en marcha el aparato a media carga a menos que utilices una función específica para ello. Aprovecharás mucho mejor el agua y el detergente.
  • Usa el programa Eco: siempre que la vajilla no tenga grasa muy reseca, el modo Eco es el más recomendable. Aunque tarda más tiempo, calienta el agua a menor temperatura, lo que supone el mayor ahorro energético del ciclo.
  • Dosifica el detergente: añadir más jabón del necesario no limpiará mejor; solo dejará una película opaca sobre los vasos y obligará al aparato a consumir más agua en los aclarados.

 

Preguntas frecuentes (FAQ)

 

A continuación respondemos a algunas de las dudas más frecuentes: 

 

¿Cómo usar por primera vez el lavavajillas?

 

Antes del primer ciclo con platos, debes realizar un lavado de prueba en vacío para limpiar los conductos de restos de fabricación. Previamente, es obligatorio llenar el depósito de sal (añadiendo agua la primera vez hasta que desborde) y ajustar el descalcificador según la dureza del agua de tu zona geográfica.

 

¿Cuando acaba el lavavajillas es mejor abrirlo o dejarlo cerrado?

 

Lo ideal es abrir la puerta parcialmente unos 10 o 15 minutos después de que termine el programa. Esto permite que el vapor caliente salga al exterior y acelera el secado de la vajilla por condensación natural. No lo dejes cerrado muchas horas, ya que el vapor se enfriará y volverá a condensarse en forma de gotas sobre los platos.

 

¿Cómo saber qué programa poner en el lavavajillas?

 

Guíate por el tipo de carga y suciedad: usa el modo Intensivo (65°C-70°C) para ollas y sartenes muy sucias; el modo Automático o Diario para la vajilla común de cada día; el modo Eco para ahorrar energía con suciedad normal; y el modo Delicado o Rápido si son solo vasos y tazas con poco uso.

 

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