Lavar un peluche en la lavadora es una tarea sencilla si sigues los pasos adecuados. Ya sea un peluche pequeño o grande, con o sin adornos, es importante tener en cuenta ciertos cuidados para evitar que se dañe o pierda su suavidad.
En este post, te contamos cómo hacerlo de manera correcta para que tus peluches queden perfectos.
Sigue estos 5 pasos para lavar un peluche en la lavadora
Asegúrate de que cuando laves un peluche en la lavadora no se dañe ni pierda su forma. Sigue estos 5 pasos para lograr un lavado efectivo sin comprometer la calidad de los peluches.
1. Revisa la etiqueta del peluche
Antes de meter un peluche en la lavadora, siempre es fundamental revisar la etiqueta que indica las instrucciones de cuidado. La etiqueta es la mejor guía para saber si el peluche es apto para lavadora, ya que algunos peluches pueden tener materiales o detalles que requieren un lavado manual o cuidados especiales. Si el peluche tiene piezas electrónicas, adornos, o es de peluche muy delicado, puede ser recomendable un lavado a mano.
Si el peluche tiene una etiqueta con instrucciones claras de lavado a máquina, revisa también la temperatura recomendada y el ciclo de lavado. Para los peluches de tela gruesa o los de peluche, las temperaturas bajas son las más adecuadas para evitar que el material se encoja o se dañe. Si el peluche no tiene etiqueta o está muy dañado, es preferible evitar la lavadora y lavarlo a mano.
2. Coloca el peluche en una funda o saco de lavado
Para proteger tanto el peluche como la lavadora, lo ideal es colocar el peluche dentro de una funda de lavado o una bolsa de malla. Esto es especialmente importante para peluches grandes o con adornos (como botones o lentejuelas) que podrían engancharse o desprenderse durante el ciclo de lavado. Además, al utilizar una funda o bolsa, se evita que el peluche se raspe o se desgaste con las paredes de la lavadora.
Si el peluche es pequeño y no tiene adornos delicados, también puedes optar por meterlo directamente en la lavadora, pero siempre con la precaución de no mezclarlo con prendas pesadas como toallas o ropa de trabajo. Al colocar el peluche en la funda, también se minimiza el riesgo de que sufra daños por el centrifugado.
3. Selecciona el programa adecuado de la lavadora
Elegir el ciclo adecuado para lavar un peluche es esencial. Siempre debes optar por un ciclo suave o delicado, que tiene una velocidad de centrifugado más baja y menos agitación. Este tipo de programas están diseñados para proteger las fibras y las costuras de las prendas delicadas.
Es importante evitar ciclos con temperaturas altas, ya que pueden dañar tanto el material del peluche como su forma. Lo ideal es lavar los peluches con agua fría o tibia (30-40 grados). El agua caliente puede hacer que el peluche se deforme o pierda color. En el caso de las lavadoras Beko, puedes aprovechar el ciclo de "lavado delicado" o "ropa de bebé", que está diseñado para tratar de forma cuidadosa este tipo de textiles.
Si tu peluche es grande o tiene un relleno grueso, también es recomendable optar por un programa de mayor duración, que permita un lavado más profundo sin dañar el peluche.
4. Usa detergente suave y adecuado
El detergente es otro factor clave para el cuidado del peluche. Asegúrate de usar un detergente suave, preferiblemente sin fragancias fuertes ni productos químicos agresivos que puedan dañar el material del peluche. Si el peluche es para un bebé o un niño pequeño, opta por detergentes hipoalergénicos o específicos para ropa delicada.
No utilices detergentes en polvo, ya que tienden a dejar residuos que pueden ser perjudiciales para las fibras del peluche. Los detergentes líquidos son ideales porque se disuelven mejor en el agua y son menos propensos a dejar residuos. Además, si el peluche tiene manchas visibles, puedes aplicar un poco de detergente directamente sobre la zona afectada antes de ponerlo en la lavadora. No uses suavizantes de telas, ya que estos pueden afectar la suavidad del peluche.
5. Centrifuga a baja velocidad o evita el centrifugado
El centrifugado puede ser perjudicial para los peluches, ya que la alta velocidad puede causar que pierdan su forma o que se dañen las costuras. Si es posible, selecciona un ciclo de centrifugado a baja velocidad o incluso evita este paso si el peluche es muy delicado. El exceso de movimiento puede hacer que las costuras se rompan o que el peluche pierda su suavidad.
Si decides centrifugarlo, asegúrate de que el peluche esté bien protegido en la funda de lavado para evitar que el agua se acumule en su interior. Un consejo adicional es colocar un par de toallas dentro de la lavadora junto con el peluche. Las toallas ayudarán a equilibrar la carga y a reducir el impacto del centrifugado.
¿Con qué frecuencia se deberían lavar los peluches?
Aunque los peluches no requieren lavados frecuentes, es importante mantenerlos limpios, especialmente si están en contacto con niños pequeños, animales o si han estado expuestos a polvo o suciedad. La frecuencia con la que debes lavar un peluche depende de su uso y del entorno. Si el peluche es utilizado por un niño pequeño o tiene manchas visibles, es recomendable lavarlo cada pocos meses. Si está en contacto con el suelo o se lleva fuera de casa, también puedes lavarlo con mayor frecuencia.
Si el peluche es de colección o tiene valor sentimental, se recomienda no lavarlo con demasiada frecuencia, ya que el lavado repetido puede afectar su forma y suavidad. En estos casos, considera realizar una limpieza superficial con un trapo húmedo y dejarlo airear al sol.
¿Cómo hay que secar el peluche?
Secar un peluche correctamente es tan importante como lavarlo, ya que un secado incorrecto puede afectar la suavidad, la forma y la durabilidad del peluche. Aquí te dejamos algunos consejos para secar tu peluche de la mejor manera:
- Secado al aire libre: el mejor método es dejar secar el peluche al aire libre, en un lugar ventilado y fuera de la luz directa del sol. Esto evitará que los colores se desvanezcan y permitirá que el peluche conserve su forma original.
- Usar toallas: si el peluche está muy mojado, puedes envolverlo en una toalla para absorber el exceso de agua. Asegúrate de presionar suavemente y no frotarlo, para evitar dañar las fibras.
- Evitar la secadora: aunque puede ser tentador usar la secadora, esta no es la opción ideal para los peluches. El calor puede afectar los materiales, haciendo que se deformen o pierdan su suavidad. Si tienes que usar la secadora, ponla a baja temperatura y asegúrate de que el peluche esté completamente seco antes de retirarlo.
- Secado en posición horizontal: coloca el peluche en una superficie plana para que se seque de manera uniforme y evitar que se deforme durante el proceso.
Mantén tus peluches como nuevos con un buen lavado
Lavar y secar los peluches correctamente es esencial para que mantengan su forma, suavidad y durabilidad. Siguiendo estos sencillos pasos, puedes asegurarte de que tus peluches queden como nuevos, independientemente del ciclo de lavado o del tamaño del peluche. Recuerda utilizar un detergente adecuado, elegir el programa correcto y secar el peluche con cuidado. Con el cuidado adecuado, puedes mantener tus peluches en perfecto estado durante mucho tiempo.