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¿Cómo realizar el mantenimiento de aire acondicionado después del verano?

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El aire acondicionado es nuestra tabla de salvación durante el verano: nos alivia de los calores estivales, cada vez más fuertes y constantes. Pero una vez que pasa esta época del año, nos olvidamos de él: sin ser conscientes de ello, dejamos de encenderlo y, por tanto, de prestarle atención. Pero hacerlo así, sin más, es un error: antes de que comience su particular ‘hibernación’, hay que realizar antes una pequeña labor de mantenimiento del aire acondicionado, que cualquier usuario puede hacer. 

 

El objetivo de ello es que pase de la mejor forma posible el invierno y que cuando haya que recurrir a él al año siguiente, esté en buenas condiciones para ofrecernos de nuevo su agradable servicio. Por ello, en este post te contamos algunas sencillas labores de mantenimiento del aire acondicionado que debes hacer al acabar el verano.

 

Limpieza de la unidad interior

 

Como cualquier aparato que va a estar mucho tiempo sin usarse, conviene limpiar tu equipo de aire acondicionado. De lo contrario, la suciedad depositada, por escasa que sea, puede incrustarse con el paso del tiempo, lo cual hará más difícil su retirada más adelante.

 

Varios son los elementos que hay que limpiar en la unidad interior, también llamada split o consola, qué es el dispositivo que queda dentro del inmueble. Además de su carcasa exterior, que conviene limpiar por pura estética, es preciso retirar la suciedad del desagüe y de los filtros.

 

Limpieza y secado del desagüe del split

 

Por el propio funcionamiento del aire acondicionado, en el interior del split se lleva a cabo un proceso de evaporación, y eso provoca que se vayan acumulando gotas de agua. Esas gotas se van evacuando por su propio peso a través del desagüe, que es un tubo fino. Pero si tras el uso veraniego queda alguna acumulación de agua en el sistema, eso puede provocar malos olores con el paso del tiempo, debido a la aparición de bacterias. Por ello, se recomienda desaguar por completo el equipo al acabar el verano y limpiar en la medida de lo posible el mencionado tubo del desagüe.

 

Además, para un adecuado secado de la unidad interior, se recomienda usar el equipo en modo Fan (Ventilador) durante un breve periodo de tiempo.

 

Limpieza de filtros

 

Durante el tiempo que el aparato esté apagado en invierno, los filtros de su interior no harán su trabajo, que no es otro que filtrar partículas presentes en el aire, como polvo o polen, para que el ambiente sea más respirable y limpio. Por ello, se suele pensar que no hace falta intervenir en estos componentes tras el verano. Sin embargo, nada más lejos de la realidad: retirar la suciedad de los filtros es una labor básica de mantenimiento del aire acondicionado, también a la conclusión del verano. Eso hará que se conserven en buen estado durante el invierno y estén listos para su nuevo uso al comenzar la siguiente temporada de calor. En caso contrario, nos podemos encontrar con unos filtros repletos de suciedad incrustada y difícil de retirar, lo que puede motivar su cambio por otros nuevos.

 

Además, limpiar estos filtros es relativamente sencillo, siguiendo los siguientes pasos:

 

  1. Desenchufar el equipo de la corriente eléctrica

     

  2. Abrir la tapa del aire acondicionado

     

  3. Extraer los filtros, que se encuentran detrás de la rejilla por la que penetra el aire del ambiente

     

  4. Limpiar los filtros, para lo cual tienes dos opciones:

     

    1. Utilizar una aspiradora para absorber el polvo o, mejor aún, un aparato capaz de ‘soplar’ o expulsar con fuerza aire para retirar las partículas presentes en el filtro

       

    2. Emplear agua fría para una limpieza más a fondo. Este método es más recomendable, pero resulta muy importante prescindir de disolventes y otros productos químicos o corrosivos, puesto que podrían dañar los componentes de plástico del equipo.

       

      Además, es fundamental secar los filtros adecuadamente, sin que estos reciban los rayos directos del sol, pues esto podría deformarlos e impedir que vuelvan a encajar en su posición

       

  5. Volver a instalar los filtros en su posición original

 

Para cualquier duda relacionada con la limpieza de los filtros, puedes consultar el manual de instrucciones de tu aire acondicionado.

 

Limpieza y supervisión visual de la unidad exterior

 

La unidad exterior, que no es visible desde el interior del inmueble, también merece nuestra atención. En primer lugar, para proceder a su limpieza, puesto que durante el verano se suele acumular más polvo de lo habitual, por la propia climatología de esa época del año.

 

Pero también resulta necesario hacer una pequeña supervisión visual de su estado. Hay que tener en cuenta que durante el invierno va a estar expuesto a más inclemencias meteorológicas, como la lluvia, el viento e incluso la nieve y el granizo. Por ello, es importante comprobar que está bien anclado, sobre todo si se encuentra en una fachada o un muro del que pudiera desprenderse.

 

Cuándo avisar a un técnico para el mantenimiento del aire acondicionado

 

Por lo general, es recomendable que el aparato sea revisado periódicamente por un profesional, realizando labores más técnicas y específicas para el mantenimiento del aire acondicionado, y sustituyendo componentes si fuera necesario. Esa periodicidad puede variar según el equipo. Cuando llegue el momento, se recomienda que esa revisión se produzca antes del verano, inmediatamente antes de iniciar su uso intensivo.

 

No obstante, es preciso avisar a un técnico si el aparato no funciona correctamente o hay indicios de que la seguridad está en riesgo, como por ejemplo por problemas con el anclaje de la unidad exterior o por sospechas de fugas de gas en la unidad interior.


Además, en este post te contamos algunas de las reparaciones y revisiones sencillas que puede llevar a cabo cualquier usuario. Y en tu manual de instrucciones encontrarás una tabla detallada con averías comunes y sus posibles causas. Con toda esta información, seguro que sabrás realizar un sencillo mantenimiento de tu aire acondicionado y detectar cuándo es preciso ponerse en manos de un técnico certificado.

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