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Limpieza después de Navidad. Guía para un calendario post Navidad
Limpieza después de Navidad. Guía para un calendario post Navidad

lectura de 7 min

Guía completa para un calendario de limpieza después de Navidad

Después de las fiestas es normal sentir que la casa necesita un respiro. Decoración acumulada, restos de comidas, regalos por colocar y espacios más desordenados de lo habitual. La limpieza después de Navidad no tiene por qué hacerse en un solo día ni convertirse en una tarea pesada.

 

La mejor forma de afrontarla es repartirla por días y creando una rutina de limpieza del hogar, con pequeños objetivos diarios que te ayuden a recuperar el orden poco a poco. Este calendario de 7 días está pensado para que limpies, ordenes y reorganices tu hogar sin prisas y efectivamente.

 

Día 1: El árbol y decoración navideña

 

Empieza por lo más visual, quitar el árbol y la decoración. No solo porque ocupa espacio, sino porque despejarlo te da una sensación inmediata de “vuelta a la normalidad”. Además, es la parte que más suele acumular polvo (luces, ramas, guirnaldas, figuras) y conviene retirarla antes de meterte a fondo en otras zonas.

 

Para hacerlo bien, lo mejor es ir por fases: primero retira adornos frágiles (bolas, figuritas, velas decorativas), luego luces y guirnaldas, y al final el árbol. Si es natural, aprovecha para sacarlo cuanto antes y evitar que siga soltando hojas. Si es artificial, sacúdelo un poco antes de guardarlo para que no metas polvo al trastero.

 

Zona

 

   Qué guardar juntos

 

Consejo 

 

Árbol

 

bolas, la estrella, guirnaldas, ganchos

 

mete bolas frágiles en hueveras o separadores

 

Luces

 

tiras LED, alargadores, pilas

 

enrolla en cartón para que no se enreden

 

Mesa

 

centros, velas, manteles especiales

 

guarda con una nota de “qué combina con qué”

 

Exterior  

 

luces balcón, adornos puerta

 

revisa antes si algo está roto

 

Un truco que ahorra mucho tiempo el año que viene: guarda la decoración “por uso”, no por tipo. Es decir, una caja para “mesa”, otra para “salón”, otra para “árbol” y otra para “exterior”. Así, cuando vuelva Navidad, no tienes que abrir cinco cajas para montar un solo rincón.

 

Día 2: Limpieza del salón y cocina

 

Este día suele ser el más “agradecido” porque son las zonas que más se notan tras las fiestas. En el salón, entre reuniones, mantas, cojines, visitas y picoteos, es normal que se acumule polvo, migas, manchas pequeñas.... Y la cocina, directamente, suele estar a tope.

 

Empieza por retirar todo lo que no pertenece en el salón (vasos, platos, envoltorios, regalos aún sin colocar). Luego pasa a la limpieza, aspira sofás y alfombras, sacude cojines, limpia mesas y superficies (sobre todo donde se haya comido). Si hay alguna mancha puntual (vino, salsas), mejor tratarla hoy antes de que se quede marcada.

 

En la cocina, lo más importante es revisar comida y orden antes de ponerte con la limpieza profunda. Muchas veces queda un “mix” de sobras, salsas, bandejas y tapers. Aquí viene bien hacerlo con lógica: primero revisa el frigorífico y lo que queda, y después reorganiza para que lo que sí vas a consumir esté visible y accesible. En este punto encaja muy bien tener claro cuánto aguanta la comida cocinada en la nevera, porque te ayuda a decidir qué se come primero y qué no conviene guardar más.

 

Luego, ya sí, encimeras, fregadero, vitro/placa si se ha usado mucho, y una limpieza del lavavajillas por dentro. Si durante las fiestas ha trabajado sin parar, una limpieza viene genial y se nota incluso en el olor y el resultado del lavado. Y ya que estás, también ayuda cargarlo bien, porque en esta época solemos meter de todo “como podamos” y luego no seca igual o no limpia igual.

 

Día 3: Organiza los regalos

 

Este día no es para fregar ni aspirar. Después de Navidad, el desorden suele venir de dos sitios: cosas nuevas que no tienen sitio y cosas antiguas que ya sobran. Si solo guardas lo nuevo “donde quepa”, en dos semanas te sientes otra vez sin espacio.

Empieza juntando todos los regalos y compras nuevas en un mismo punto (salón o habitación). Sepáralos en tres grupos:

 

  1. lo que se usa a diario,
  2. lo que se usa de vez en cuando,
  3. lo que se guarda (decoración, juegos, cosas estacionales).

 

Después, busca su sitio definitivo. Si no cabe, no pasa nada. Significa que hay que mover algo viejo o donar lo que ya no usas. Este día también es perfecto para ordenar manuales, tickets y garantías, que luego se pierden siempre. Un sobre o carpeta “Electrodomésticos y garantías” te salva la vida.

 

Y un detalle que cambia mucho: guarda también el “packaging útil” (cajas resistentes, separadores) solo si de verdad te ayuda a guardar cosas. Si no, ocupa espacio sin aportar nada.

 

Día 4: Renovación de la cocina y área de comida

 

Aquí ya no hablamos de “recoger” la cocina, sino de dejarla realmente a punto. Navidad suele ser la época en la que más se cocina “a lo grande”: horno, bandejas, salsas, fritos, dulces… y eso deja grasa, olores y restos que no se van con una limpieza superficial.

 

Este día puedes dividir la cocina en tres partes: (1) superficies y zonas visibles, (2) electrodomésticos y zonas de uso, (3) orden interno (despensa/armarios).

 

  • Superficies: limpieza a fondo de encimeras, tiradores, mesa, salpicadero, y una pasada rápida por paredes cercanas a la zona de cocción (se llena de microgotas sin que lo notes).
  • Electrodomésticos: si el horno se ha usado mucho, merece la pena darle un repaso hoy para no dejarlo “para luego”. Y si tu nevera ha estado hasta arriba, este es el día ideal para reorganizar por zonas y limpiar bandejas, baldas y cajones. Una limpieza interior de la nevera bien hecha evita olores y ayuda a conservar mejor lo que guardas.
  • Orden interno: revisa despensa y armarios. Muchas veces quedan bolsas abiertas, especias duplicadas, o productos que se compraron “para una receta” y ahí se quedan.

 

Una idea muy útil: deja un “cajón de básicos” (film, aluminio, bolsas zip, tapers, servilletas). En Navidad lo usas todo el tiempo y, si lo tienes junto, dejas de perder minutos buscando.

 

Día 5: Limpieza de los baños

 

En fiestas, el baño se usa más (visitas, duchas, manos, productos), pero se limpia menos por falta de tiempo. Y se nota rápido: cal en grifos, manchas de agua, espejos…

 

La clave para que el baño quede bien no es solo desinfectar, es dejarlo ligero. Empieza por sacar lo que estorba: productos encima del lavabo, cestas, alfombrillas. Limpia de arriba a abajo: espejo, lavabo, grifos, WC y, al final, suelo.

 

Aprovecha también para ordenar el “mini almacén” del baño: cajones, armario o estantería. Tira muestras viejas, revisa caducidades y agrupa por uso (diario, semanal, repuesto). Es una de esas cosas que te da paz cada mañana.

 

Día 6: Ordena los espacios de almacenamiento

 

Este es el día que más se evita… y el que más libera. Trasteros, armarios altos, la zona de limpieza, el cuarto de la plancha, el altillo: suelen ser el “cajón grande” de la casa. Pero tras Navidad, se llenan más con cajas, envoltorios, regalos, decoración y compras.

 

Aquí no hace falta vaciarlo todo. La idea es dejarlo más funcional. Lo más efectivo es trabajar por módulos: hoy solo el armario de limpieza, o solo el altillo del pasillo. Y con una regla clara: lo que usas a menudo, a mano; lo que usas poco, arriba; lo que no usas, fuera.

 

Un consejo simple: etiqueta las cajas (“Navidad: mesa”, “Navidad: árbol”, “Repuestos cocina”). Nada de “varios”, porque eso siempre acaba siendo un pozo.

 

Día 7: Limpia las ventanas y cortinas

 

Cerrar la semana con ventanas y cortinas es un final muy agradecido porque cambia la casa sin mover muebles. En invierno, además, solemos ventilar menos y se nota más el polvo y el “ambiente cargado”. Las ventanas limpias dejan pasar más luz, y eso hace que todo parezca más ordenado.

 

Empieza por las ventanas: cristales, marcos y, si puedes, carriles. No hace falta complicarse: una limpieza buena, sin prisa, y queda perfecto. Luego pasan las cortinas: si son lavables, este es el momento de dejarlas como nuevas. Eso sí, aquí viene lo importante, no todas se lavan igual. Depende del tejido, del peso y de si encogen. Si quieres hacerlo bien, infórmate sobre cómo se lavan las cortinas en la lavadora.

 

Y cuando vuelvas a colgarlas, hazlo cuando estén ligeramente húmedas (si el tejido lo permite). Así caen mejor y se arrugan menos.

 

Pon tu hogar a punto después de Navidad

 

Si haces esta limpieza después de Navidad por días, la casa vuelve poco a poco a su ritmo habitual sin que sientas que pasas una semana entera limpiando. Además, te ayuda a empezar el año con los espacios más despejados, ordenados y fáciles de mantener en el día a día.

 

Ten en cuenta también en tu limpieza al lavavajillas y a la lavadora, que muchas veces se nos olvida limpiar su interior. Dedicarles unos minutos ayuda a evitar malos olores, mejora su funcionamiento y alarga su vida útil, algo que se nota especialmente después de semanas de uso intensivo durante las fiestas.

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Beko