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¿Cuáles son los métodos de conservación de alimentos en el frigorífico?
¿Cuáles son los métodos de conservación de alimentos en el frigorífico?

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¿Cuáles son los métodos de conservación de alimentos en el frigorífico?
métodos de conservación en frigoríficos
métodos de conservación en frigoríficos

Lejos han quedado aquellos tiempos en los que, sin electricidad ni frigoríficos, los únicos métodos de conservación de alimentos eran los tradicionales: por ejemplo, la salazón o el escabeche, que perviven sólo porque aportan un toque distintivo a un determinado plato o producto. En cambio, los frigoríficos actuales, especialmente los frigoríficos de Beko, han alcanzado un enorme nivel de sofisticación y efectividad en la conservación de cualquier tipo de alimento. En estas líneas te contamos cuáles son los métodos que emplean estos electrodomésticos para mantener en perfecto estado la comida y la bebida, durante un periodo muy prolongado de tiempo.

 

Por qué es tan importante una buena conservación

 

Conservar bien los alimentos es fundamental, por diferentes razones. En primer lugar, para evitar que pierdan sus propiedades nutricionales: con el paso del tiempo, especialmente si las condiciones de conservación no son las adecuadas, los alimentos se deterioran. Eso implica, por ejemplo, la pérdida de vitaminas y nutrientes.

 

Si el deterioro del alimento va un paso más allá, eso puede ocasionar daños a la salud. En un alimento mal conservado proliferan los microorganismos, algunos de ellos patógenos, lo cual puede desencadenar trastornos digestivos, cutáneos o de otro tipo.

 

Por otro lado, también es importante conservar bien un alimento por razones organolépticas. Es decir, para que nuestros sentidos puedan disfrutar de una correcta percepción de sus propiedades. Solo con una buena conservación, la comida y la bebida tendrá un buen color, una buena textura, un buen olor y, sobre todo, un buen sabor.

 

Y por último, pero también muy importante, es la cuestión económica: una mala conservación de los alimentos supondrá un gran derroche de dinero, obligando a desechar alimentos y platos antes de tiempo.

 

Métodos de conservación de alimentos: cuáles están presentes en un frigorífico

 

Ya sabemos lo importante que es conservar adecuadamente los alimentos pero, ¿qué influye realmente en una buena conservación? A continuación te mostramos los principales métodos de control que emplea Beko en sus frigoríficos.

 

Control de la temperatura

 

Se trata del método más evidente, como es lógico: un frigorífico debe proporcionar la temperatura adecuada para la conservación de la comida y la bebida. Esa temperatura siempre será fría, aunque en diferentes niveles según el tipo de alimento. Importante es también que dicha temperatura sea constante y estable, puesto que los cambios de temperatura provocan el deterioro del alimento. Esto último es válido para los productos que ya se venden fríos en el mercado, con el objetivo de no romper su cadena de frío. Pero también es fundamental en los productos envasados que, una vez abiertos, necesitan de una temperatura baja para ralentizar su proceso de deterioro. Y por supuesto, una temperatura adecuada y estable es fundamental cuando el método de enfriamiento elegido es la congelación.

 

Control de la circulación del aire

 

Todo frigorífico produce una circulación de aire en su interior. Y si esa circulación es incorrecta, puede provocar una sobreexposición de los alimentos situados en una determinada zona y, de esa manera, su sobreenfriamiento. Por tanto, los buenos frigoríficos son capaces de conseguir una distribución armoniosa de ese aire, propiciando que existan zonas a diferentes temperaturas, y que éstas sean constantes, estables y claramente delimitadas.

 

Control de la humedad

 

Este método se aplica especialmente a los cajones donde se depositan las frutas y las verduras. Los frigoríficos menos efectivos en este sentido no pueden evitar que se condense la humedad en su interior. Eso provoca, en un primer momento, el deterioro en su textura y color y, después, la aparición de moho en estos alimentos. En cambio, los frigoríficos más avanzados cuidan de manera muy especial este cajón, con diseños que facilitan la disipación de la humedad.

 

Control de la luz

 

Este es un factor clave para la conservación de las frutas y las verduras, en el que Beko es pionero. Gracias a un tratamiento especial de la luz en este cajón, se favorece el proceso de fotosíntesis, lo cual genera diferentes beneficios: se evita la pérdida de vitamina C y otros nutrientes, al tiempo que se mantiene el sabor natural de los alimentos durante más tiempo, hasta un 30% con el método Active fresh Blue Light, que utiliza luz azul.  

 

Cómo y dónde conservar cada alimento

 

Como ya adelantamos cuando hablamos de cómo organizar el frigorífico correctamente, la organización interior del frigorífico es fundamental para mantener en buen estado la comida y la bebida. Y ahora que conocemos mejor los principales métodos de conservación de los alimentos, te mostramos dónde y cómo debe ir cada grupo de alimentos en tu nevera:

 

  • Carne: al tratarse de un alimento muy perecedero, deberá ir preferiblemente en los estantes centrales del frigorífico, que son los más fríos. También puede ir en el cajón 0ºC, si existe. Y por supuesto, puede ir al congelador, estando entre los alimentos que más tiempo se pueden mantener aquí: entre 9 y 12 meses, en algunos casos

     

  • Pescado: al igual que la carne, es muy perecedero, así que debería situarse en los estantes centrales o en el cajón de 0ºC. También puede conservarse en el congelador, aunque por lo general no debería permanecer más de 3-6 meses, según el caso

     

  • Embutidos: pueden situarse en los estantes superiores del frigorífico, que también son una zona fría, aunque no tanto como los centrales. También pueden ir al cajón de 0ºC, si se trata de embutido fresco

     

  • Quesos y lácteos: al igual que los embutidos, es recomendable conservarlos en los estantes superiores. Si es altamente perecedero, puede conservarse en el cajón de 0ºC

     

  • Platos ya cocinados: el estante superior es la mejor opción para ellos

     

  • Verduras: deben conservarse en los cajones destinados a frutas y verduras, que suelen estar en la parte baja del frigorífico. No todas las verduras se conservan bien en el congelador, y las que sí lo hacen (por ejemplo, brócoli, guisantes, puerro, espinacas, zanahoria) puede que necesiten antes un proceso de escaldado

     

  • Frutas: también deben conservarse en el cajón de frutas y verduras. Solo podrán introducirse en el congelador si se desea hacer batidos o helados con ellas

  • Salsas, mantequillas, mermeladas: son los productos que necesitan menos frío y, por tanto, se pueden conservar en la puerta del frigorífico, que es la zona que alcanza temperaturas menos bajas

 

Y además de todas estas indicaciones sobre métodos de conservación de alimentos, te recomendamos leer el manual de instrucciones de tu frigorífico, pues puede ofrecer otros consejos más específicos sobre ese modelo.

 

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