Gracias por tus comentarios.
Cancelar
¿Seguro que quieres vaciar tu lista de deseos?
Has añadido este producto a tu lista de deseos
No puedes añadir más a la lista de deseos
Solo puedes comparar productos de la misma categoría.
Acabas de añadir un artículo para comparar. ¡Sigue!
El artículo se ha eliminado de la lista de comparación.
La lista de comparación está llena.
Solo hay 1 producto en la lista. Añade más para comparar.
Tipos de placas de cocina: ¿cuáles son las ventajas y desventajas de cada una?
Tipos de placas de cocina: ¿cuáles son las ventajas y desventajas de cada una?

lectura de 1 min

Tipos de placas de cocina: ¿cuáles son las ventajas y desventajas de cada una?
Gas, vitrocerámica o inducción ventajas e inconvenientes
Gas, vitrocerámica o inducción ventajas e inconvenientes

Existen tres grandes tipos de placas de cocina: las de inducción, las vitrocerámicas y las de gas. Y en este post te explicamos en qué consiste cada una, haciendo hincapié en sus ventajas y desventajas. ¿El objetivo? Que elijas la que mejor se ajuste a tus necesidades, en función de tu presupuesto y de tus hábitos a la hora de cocinar.

 

 

Ventajas y desventajas de los tipos de placas de cocina

 

Todos los tipos de placas de cocina tienen sus pros y sus contras: precio, seguridad, inmediatez, etc.. Para unos determinados usuarios, pesan más los primeros sobre los segundos. Y para otros, lo contrario. Por ello, deberás conocer las ventajas y desventajas de cada método y, además, tener claro tu presupuesto y tu forma de cocinar. De ello dependerá cuál es la mejor placa para ti.

 

 

Placas de cocina de inducción

 

Las placas de inducción destacan por sus ventajas prácticas y eso las convierte en las preferidas para las cocinas domésticas premium. Esta es una lista con ellas:

 

  • Son más seguras, pues solo calientan el recipiente y no el cristal en sí. Por tanto, no hay riesgo de quemaduras por contacto directo con ella o por depositar trapos u otros objetos sobre su superficie

  • Son más rápidas que su alternativa más común, las vitrocerámicas

  • Su área de calentamiento se adapta al diámetro del recipiente, por lo que no hay fugas de energía, lo que supone una mayor eficiencia

  • Son muy fáciles de limpiar

 

¿A qué se debe esta serie de ventajas? Principalmente, a su funcionamiento, que te explicamos detenidamente más abajo, en la sección dedicada a la diferencia entre cocina de inducción y vitrocerámica.

 

En cambio, no hay que olvidar que, como el resto de tipos de placas de cocina, también tiene sus inconvenientes. El principal es el precio: se trata del sistema más caro de la actualidad, aunque a medida que se va popularizando en los hogares, su coste va bajando paulatinamente.


El otro gran inconveniente que se puede citar es que solo se pueden utilizar con un determinado tipo de ollas y sartenes: las de material ferromagnético. Y eso puede implicar que tengas que renovar completamente tu ajuar de cocina, con el coste que eso supone.

 

 

Placas vitrocerámica

 

De todos estos tipos de placas de cocina, la vitrocerámica es probablemente la reina de los hogares.  Estas son algunas de sus ventajas:

 

  • Son más económicas que las placas de inducción

  • Se pueden utilizar con cualquier recipiente metálico

  • Al calentarse el cristal cerámico de la placa, éste tarda un tiempo en enfriarse y eso permite que se genere el llamado ‘calor residual’, que se puede aprovechar para cocinar a baja temperatura (y sin consumo de energía) los últimos minutos de un guiso


Los inconvenientes, en cambio, representan la otra cara de la moneda. Por ejemplo, son más lentas: tardan más tiempo en elevar la temperatura del recipiente. En cuestión de seguridad, el usuario debe tener cuidado de no quemarse o no quemar objetos sobre el cristal caliente. Y también son más trabajosas de limpiar, puesto que los vertidos que caen sobre el cristal caliente quedan incrustados al instante.

 

 

Diferencia entre cocina de inducción y vitrocerámica

 

A simple vista, parecen similares: son placas de cristal de color oscuro, con áreas de calor que se ponen rojas cuando se activan y un panel de control que, en la mayoría de los casos, es táctil. Pero, en realidad, hay una importante diferencia entre cocina de inducción y vitrocerámica. Tiene que ver con su funcionamiento, y eso lo determina todo.

 

Empecemos por explicar el método que surgió antes: la vitrocerámica. En este caso, bajo el cristal cerámico de la placa se sitúan unas resistencias eléctricas que alcanzan altas temperaturas y calientan todo lo que se deposita sobre ellas… sean recipientes de cocción o no.


En cambio, en una placa de inducción, el calentamiento no se consigue por medio de resistencias eléctricas sino a partir de campos electromagnéticos: sus ondas atraviesan el cristal pero no lo calientan, sino que generan calor directamente en el recipiente, que debe ser compatible con este sistema (material ferromagnético).

 

 

Y las placas de cocina de gas: ¿cuáles son sus pros y sus contras?

 

Aunque se podría pensar que las placas de gas tienen las de perder, lo cierto es que siguen teniendo un grupo de usuarios muy fieles que no cambiarían este sistema por ningún otro. Entre sus principales ventajas están:

 

  • Su método de calentar el recipiente, basado en la llama: es la opción tradicional y, para muchos, es insustituible porque permite cocinar con mayores posibilidades y, así, extraer todo el sabor de los alimentos. Por ello, es la opción usada en las cocinas de los restaurantes y la favorita de los más ‘cocinillas’

  • Su velocidad de calentamiento es mayor que la vitrocerámica y equiparable a la inducción

  • A nivel energético, es la más eficiente, al menos mientras el coste del gas se mantenga en los valores actuales

  • Son más baratas que las placas de inducción y más o menos equiparables a las vitrocerámicas

 

Entre los inconvenientes, se puede citar la seguridad: de estos tres tipos de placas de cocina, este es el sistema en el que hay que permanecer más alerta, tanto por las posibilidades de producir quemaduras como por el riesgo de fugas de gas. No obstante, hay que decir que se ha avanzado muchísimo en esta materia, como demuestran por ejemplo los quemadores automáticos. Además, la limpieza de los fogones es menos sencilla que la de una placa lisa de cristal.

 

 

¿Cuáles son las tecnologías de las placas de cocina de Beko?

 

Las tecnologías que incorporan las placas de cocina de Beko son muy variadas, y dependen de cada tipología. Pero en líneas generales, se pueden agrupar en tecnologías que mejoran la seguridad, la eficiencia energética y el manejo de la cocina.

 

Por ejemplo, podemos citar las válvulas de seguridad que apagan automáticamente el suministro de gas cuando detectan que la llama se ha apagado inesperadamente (por una ráfaga de aire, contenido que rebosa de una olla, etc.).

 

La eficiencia energética es una cuestión fundamental para cualquier hogar, así que las tecnologías que ayudan a reducir el consumo de electricidad o de gas son siempre bienvenidas. Por ejemplo, el sistema de regulación de potencia o la opción de temporizador en las placas de inducción o vitrocerámica.

 

Por lo que respecta al manejo, los avances de Beko dan versatilidad y flexibilidad al usuario, como es el caso del sistema IndyFlex en las placas de inducción, que permite combinar varias zonas de calor para crear una más grande.

 

Compartir